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Día Mundial de los Humedales: ecosistemas que sostienen el Magdalena Medio Santandereano

  • Foto del escritor: Mi Lente y Sus Historias
    Mi Lente y Sus Historias
  • 1 feb
  • 2 min de lectura

Cada 2 de febrero, el mundo conmemora el Día Mundial de los Humedales, una fecha clave para reflexionar sobre la importancia de estos ecosistemas estratégicos para la vida, el equilibrio climático y el bienestar de las comunidades. En el Magdalena Medio de Santander, los humedales representan mucho más que cuerpos de agua: son fuentes de biodiversidad, sustento económico, identidad cultural y oportunidades para un desarrollo sostenible basado en la naturaleza.

Las ciénagas, caños y complejos de humedales del territorio cumplen funciones ecológicas esenciales. Actúan como reguladores hídricos, amortiguan inundaciones, purifican el agua y son refugio de una enorme diversidad de aves, peces, reptiles y mamíferos, muchas de ellas especies migratorias o en algún grado de amenaza. A pesar de este valor incalculable, estos ecosistemas han sido históricamente descuidados, intervenidos y degradados, víctimas de la expansión urbana, la contaminación y la débil gestión ambiental.

En este escenario, es inevitable cuestionar el rol de entidades como la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS). Aunque esta corporación recibe importantes recursos económicos destinados a la protección ambiental, la realidad en el territorio evidencia que gran parte de esa inversión no se traduce en acciones efectivas, visibles y sostenidas para la conservación de los humedales del Magdalena Medio. Con el paso del tiempo, la CAS se ha ido transformando en una entidad de paso burocrático, enfocada en trámites administrativos, mientras los ecosistemas continúan deteriorándose ante la falta de restauración, monitoreo y educación ambiental.

No obstante, el panorama no es completamente desalentador… En contraste con la debilidad institucional, las comunidades locales han asumido un rol protagónico en la defensa de los humedales. Pescadores artesanales, Líderes ambientales, Observadores de Aves, colectivos ciudadanos han demostrado que la conservación es posible cuando

existe sentido de pertenencia y amor por el territorio. A este esfuerzo se han sumado

secretarías de la administración Distrital, que han comprendido que proteger los humedales no frena el desarrollo, sino que abre la puerta a modelos sostenibles como el turismo de naturaleza y la educación ambiental.

Un avance fundamental en la lucha por la protección de la biodiversidad en Colombia es la "Ley 2153 de 2021, “por la cual se crea un sistema de información, registro y monitoreo que permita controlar, prevenir y evitar el tráfico ilegal de fauna y flora silvestre en el territorio nacional y se dictan otras disposiciones”. Esta ley, liderada por el Senador Fabián Díaz, refleja un compromiso político y ambiental real.

Orientado a garantizar que la protección de la fauna y la flora silvestre deje de ser un discurso y se convierta en una política pública efectiva. La norma reconoce que la defensa de la biodiversidad debe aplicarse sin distinción de ecosistemas, incluyendo humedales, bosques, ríos, ciénagas, sabanas y áreas urbanas, donde el tráfico ilegal también genera impactos graves y silenciosos.

En este Día Mundial de los Humedales, el llamado es claro: proteger estos ecosistemas es proteger la vida misma. Se requiere mayor compromiso institucional, transparencia en la inversión ambiental y acciones concretas en el territorio. Al mismo tiempo, es justo aplaudir y respaldar el trabajo de las comunidades y de los liderazgos que sí están actuando, demostrando que la conservación no solo es necesaria, sino posible y urgente.


Jaime Arnache

Fotógrafo Documental

 

 
 
 

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